Planta vivaz de follaje perenne originaria del Este y Sudoeste tropical y subtropical de Africa y Arabia. Posee un tronco hinchado que le asegura reservas. Aunque existen plantas que llegan a superar los tres metros de altura, seguramente las rosas del desierto que cultivemos nosotros no superarán el metro de altura. Podemos también utilizarlas como bonsáis naturales.
Existen variados coloridos como el blanco, rojo y el rosa más o menos oscurecido. El verano es el periodo más propicio para la florescencia. Esta flor puede ser perenne en buenas condiciones de luz. A la rosa del desierto le gustan los lugares áridos donde el suelo esté bien drenado. Hasta crece bien a pleno sol, agradece una buena iluminación del Norte. El esqueje se practica a mediados de la primavera hasta mediados de otoño. Habrá que tener cuidado durante las manipulaciones con la savia, ya que es tóxica e irritante.
CULTIVO
- Luz: pleno sol o mucha luz en interior.
- Temperaturas: ubicar en un sitio cálido.
- La invernada es delicada, pues la planta no tolera temperaturas inferiores a 10ºC.
- Teme el frío y el exceso de agua.
- Suelo: al Adenium le gusta el suelo rico, pero bien drenado.
- Riego: regar con moderación durante el crecimiento (cada 10 ó 15 días) y mantener casi seco en invierno (en el Hemisferio Norte sería diciembre y enero), a temperatura entre 12 y 15ºC y en una situación muy luminosa.
- Si mantiene seca a la planta en invierno, perderá sus hojas, pero no pasa nada, entra en reposo.
- Una combinación de compost húmedo y de ambiente frío conduce inevitablemente a la putrefacción.
- Abono: 2 ó 3 veces durante el verano. Añadir un abono líquido para plantas crasas o cactáceas.
- Plagas: pulgones, mosca blanca.
- Trasplante: cambio de maceta en primavera, cada 2 ó 3 años.
- Multiplicación: puede reproducirse por semilla, pero el modo más corriente es el injerto sobre el Laurel Rosa, así da una floración rápida, aunque le priva de su tronco enorme.
- Multiplicación mediante semilla, a 20ºC, o por esqueje de tallo sin hojas, en verano, con calor de fondo.
- Resulta fácil propagar Adenium a partir de retoños o renuevos. Corte un retoño y lávelo al grifo. Deje que se seque durante unos cuantos días y póngalo en un sitio cálido, plantado en un compost arenoso y moderadamente húmedo.


